Quizás la mayoría de vosotros conozcáis el ahumador, y todos seguro que relacionáis a los apicultores con el traje blanco, pero pocos os habéis percatado de una de las herramientas imprescindibles para trabajar en el colmenar.
El caso es que las abejas, propolizan, es decir sellan las colmenas con propoleo, y este es muy pegajoso. Las abejas, en su afán por tener una casa perfecta, unen todo lo que está dentro de la colmena con este fantástico material, el cual necesitaría un completo tratado y del que hablaremos otro día. Lo unen de forma sólida y en muchas ocasiones resulta verdaderamente complicado poder despegar las partes de la colmena (tapa, excluidor de reinas o alzas) para poder analizar el interior o tener acceso a los panales.
Para esto, a modo de palanca (1), unos apicultores utilizan espátulas, varillas o en mi caso una navaja. Pero lo más usual es la utilización de esta herramienta, el alzacuadros.
Además de lo que hemos comentado, sirve para… alzar cuadros. ¿Pero eso que es? Como puedes ver en la foto, el alzacuadros tiene un eje (2) sobre el que se aprieta con una mano y permite que los ganchos del otro lado (3) aprieten la madera de los cuadros, consiguiendo de esta forma la fuerza suficiente para poder levantarlos. Os aseguro que muchos de ellos pesan, y pesan mucho, pueden llegar hasta los 5 kilos…
Pues esta herramienta, imprescindible para muchos apicultores, nos permite poder trabajar en el campo con las abejas de una forma cómoda y segura, para nosotros, y por supuesto para las abejas.
¿Te gustaría poder probarla? ¿Te pica la curiosidad sobre su funcionamiento en la práctica? Si es así, no lo dudes, contacta con nosotros y visita uno de nuestros colmenares, estaremos encantados de que puedas trabajar como un apicultor, y que puedas probar esta y otras muchas herramientas tan útiles y necesarias. Saludos tater@s¡¡¡